junio 16, 2022

Cómo limpiar una bicicleta

limpiar bici

Lavar tu bici no solo es una cuestión de estética sino de mantenimiento ya que, quitar la suciedad acumulada después de un tiempo de uso evita que sus componentes se puedan estropear a futuro. Por lo que la vida útil de tu bicicleta será mucho más larga y no tendrás que gastar dinero extra. Así evitarás el desgaste de sus rodamientos y partes de fricción y tu bici no será lenta sino todo lo contrario.  

La limpieza de tu bici es muy fundamental, estéticamente será mucho más llamativa además esta se vuelve una costumbre sana, que permitirá una mayor eficiencia y mantendrá un rendimiento óptimo, conveniente para ti en todos los aspectos. Ejemplo de ellos es que cuando tu bici está sucia el rendimiento de su transmisión baja entre un 1% y un 3%

Lo más recomendable es limpiar tu bicicleta después de cada uso ya que es mucho más fácil limpiarla de esta forma puesto que tiene adherido poco sucio. Si no eres ciclista profesional pero aun así quieres mantener limpia tu bicicleta y cuidarla a largo a plazo, lavarla es la mejor opción para que se mantenga reluciente y sus componentes funcionen de la mejor forma, previniendo la oxidación.

Lo que debes tener para lavar tu bicicleta

No necesitas muchas cosas, realmente con un kit básico bastará. Esto puede contar de:

Recipiente con agua limpia: así no tendrás que desperdiciar tanta agua, sino que por el contrario irás ayudándote con las esponjas y el agua disponible en el cubo.

Esponjas: estas te irán perfectas para poder tallar y remover la suciedad de las partes que pudiesen rayarse si intentas limpiarlas con otro material. De las típicas que se usan para lavar carro son las indicadas para usar.

Jabón: si lo que deseas es mantener tu bici aún más puedes pensar en adquirir un jabón especial para bicicletas ya que estos cuidan de forma indicada la pintura y a la vez remueven toda la grasa y suciedad, pero, si lo que quieres es economizar con cualquier otro jabón típico podrás ejercer la misma función.

Trapos: con un par bastará, estos podrás utilizarlos tato para restregar las partes que tienen más suciedad como para secar una vez ya esté totalmente limpia.

Guantes: los guantes de látex si bien no son imprescindibles, son recomendados ya que hay algunos jabones que pueden ser muy agresivos y dañar tus manos igual que el desengrasante, pero, con los guantes puedes proteger tus manos de forma correcta.

Cepillos: estos pueden ser los más indicados para llegar a zonas difíciles de alcanzar con las esponjas o los trapos tales como los bues y cassette.

Desengrasante: este es un elemento sumamente importante para dar un acabado total a tu bicicleta ya que puedes añadirlo a la cadena y al sistema de transmisión y así mantenerlo mucho mejor, evitando la oxidación.

Lubricante o cera: para finalmente dar un acabado brillante y lubricado.

Además de estos elementos es importante contar con herramientas para desmontar ciertas partes de ser necesario, es sugerente indicar que con las herramientas comunes de las que puedes ya tener en tu caja personal de herramientas será más que suficiente.

Y por supuesto debes contar con un espacio en casa indicado que puedas ensuciar provisionalmente ya que tu bici sacará toda la suciedad adquirida con su uso.

Cómo puedes limpiar tu bicicleta de la mejor forma posible

Inicialmente retira las ruedas y los accesorios añadidos, luego rocía el cuadro con agua y jabón (recuerda que puede ser un jabón especial para bicicletas o uno común). En este punto es importante que no uses manguera a presión ya que puedes estropear el cambio, los rodamientos o la suspensión, para ello puedes hacer uso de las esponjas y retirar la suciedad.

Puedes utilizar también el cepillo o los trapos para profundizar un poco más y limpiar de forma total algunas partes de difícil alcance con la esponja como la horquilla, los frenos o el pedalier.

Los perfiles también puedes aprovechar a limpiarlos mientras el cuadro esté retirado, lo importante es que compruebes que estos estén completamente secos una vez decidas montarlos de nuevo.

Limpia y mantén el cassette

Mantener limpios el plato, el cassette y los piñones es mantener el corazón de la bicicleta, esta es una tarea que requiere de extremo cuidado y delicadeza, en estas partes se deberá añadir un desengrasante jabonoso que dejaremos actuar y luego retiraremos para quitar toda la suciedad.

Una opción muy conveniente es hacer uso de un cepillo para estas partes ya que así el jabón penetrará de la forma más indicada y en los lugares necesarios. Un cepillo de dientes viejo funcionará perfecto para este trabajo y no tendrás que gastar comprando específicamente algún cepillo especial.

Es importante que no caiga ningún producto en las pastillas de freno ya que se pudiesen contaminar y tendrías que cambiarlas lo que supondría un gasto extra que no quieres tener que hacer.

La cadena de la bici es el próximo paso

Limpiar la cadena es como mantener óptimo el sistema circulatorio de nuestra bicicleta. Una vez hayas añadido el desengrasante en la transmisión puedes proceder a cepillar la cadena para ello puedes ayudarte del mismo movimiento en retroceso de la cadena y dejando el cepillo en un punto fijo así esta parte quedará totalmente limpia. Al igual que para todo hay implementos especiales para limpiar la cadena de la bici, pero como ya se explicó, con un simple cepillo de dientes viejo es más que suficiente.

Una vez limpios tendrás que engrasarlos de vuelta para que funciones de forma correcta y eficiente.

Enjuaga la bici

Una vez limpio todo con el jabón ya puedes proceder a quitar cualquier rastro de desengrasante y jabon. En este punto tienes que retirar muy bien el desengrasante del tren de potencia ya que luego aplicarás lubricante en esta zona y si aun quedan partes engrasadas el lubricante no será eficaz.

Procede a montar las ruedas

Ya puedes armar de nuevo esta parte, si retiraste las ruedas para tener mayor alcance entonces en este paso ya podrás instalarlas de nuevo en su sitio de forma cuidadosa procurando no estropear el trabajo ya realizado.

Seca y lubrica la bici

Una vez enjabonas, engrasas y enjuagas la bici, lo único que queda es secarla para definitivamente retirar cualquier resto de agua y proceder a lubricar para darle un acabado profesional.

Para secarla puedes hacer uso de algún trapo limpio, es importante que tengas en cuenta que todo debe quedar bien seco, incluso los tornillos y el interior de la bici.  

Para lubricar la bici deberás tener un tiempo extra para añadir aceite a la cadena y otras partes de la transmisión, así como frenos, cambios y articulaciones a parte de los pedales y asientos. Ten en cuenta que si te excedes en el uso del lubricante en esas zonas de exceso se puede acumular posteriormente mayor cantidad de sucio, para minimizar esto y aplicar la cantidad adecuada de lubricante te puedes ayudar usando papel absorbente o un trapo.

Dale un toque extra

Para finalizar y que la bicicleta quede con un aspecto como si fuese totalmente nueva puedes aplicar un poco de proyectos lo cual le dará un toque brillante o mate según el acabado que elijas, además esto le dará una película protectora lo cual evitará que se pegue sucio o polvo con facilidad directamente en la bici.

¿Cada cuanto tiempo es recomendable lavar la bicicleta?

Poco te serviría una bici bien guardada sino le dedicas tiempo para mantenerla limpia y que su uso sea perfecto, una buena inversión de una bici óptima debe mantenerse, gastar en adquirir una buena bici no lo es todo si luego la descuidas dejándola sucia lo cual hace que posteriormente sus piezas se vayan deteriorando con el poco uso.

No hay respuesta estándar para esta interrogante, depende de cuanto ensucies tu bici, si la utilizas en un día lluvioso o que en la carretera hay barro pues lo mas convenientes seria limpiarla o lavarla ese mismo día para evitar que esa suciedad se pegue aun mas y posteriormente sea mucho más difícil de retirar y se pueda dañar por consecuencia alguna pieza de tu bici.

De igual forma si no la usas tanto y está guardada acumulando polvo debes al menos limpiar y engrasar para que sus partes no se estropeen.

Ahora bien, la profundidad con la que quieras lavar la bici va a depender totalmente de ti lo más recomendable es que si la lavas continuamente sea una limpieza un poco más superficial ya que no requiere de tanto empeño, siempre y cuando se mantenga limpia y bien engrasada no tendrás de qué preocuparte.

Si bien una limpieza cotidiana más superficial mantendrá tu bici en buenas condiciones de vez en cuando esta requerirá de una limpieza más minuciosa, que implique desmonte de piezas, engrasado, lubricación y protector para finalizar y dar un acabado total.

Es importante fijarse si en alguna de las partes de la bici aparece óxido, lo más importante es que para prevenir esto hay que mantener limpia la bici. Limpiándola de forma periódica podrás:

Comprobar el estado general de la bicicleta, parte por parte podrás ir revisando si existe alguna falla y así esta labor será preventiva, con ello tendrás la opción de detectar daños, roces o incluso averías o si existe alguna parte oxidada o que esté por dañarse.

No te dejes engañar. No siempre lo más caro es lo más eficiente. A la hora de comprar algún producto específico para limpiar tu bici puedes comparar distintos precios y puede que encuentre uno mucho más barato y conveniente que uno muy caro, además el plus de que puedes utilizar cepillos de dientes viejos te ahorrará dinero, los trapos o camisas viejas también puedes usarlos, no es necesario gastar tanto.

Lo que sí es recomendado es adquirir un buen desengrasante, un buen lubricante y un excelente protector, eso sí hará cambios significativos de menos el jabón común es más que suficiente para retirar el polvo y suciedad.

Ten en claro que si limpias debes lubricar ya que si no lo haces puede ser contraproducente. Ambas cosas son importantes para que tu bici tenga una vida útil más larga.

Recomendaciones finales:

No lavar la bici acostada. Así el agua no penetrará en partes que no debe hacerlo tales como los rodamientos y el eje de centro.

Hazlo de arriba hacia abajo. Así evitarás ensuciar partes que ya están limpias.

Los guantes son buenos aliados. Si no quieres ensuciarte las manos de grasa o estropearlas con algún químico o componente fuerte que vayas a añadirle a tu bici estos son una excelente opción.

No eches lubricante sobre una parte o superficie sucia

No conviene usar agua a presión, pero si lo quieres hacer no la apuntes hacia el eje de centro o las mazas para que esta no entre en los rodamientos y se deterioren.

Antonio Cruz

Desde hace más de 10 años que escribo en diferentes blogs sobre ciclismo. Ahora en FullCiclismo. Padre, ciclista y redactor.

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